
La Voz de la Igualdad (2018)
En este momento clave, Ruth Bader Ginsburg se enfrenta a un tribunal lleno de hombres que creen que las leyes de género son «naturales». El juez le suelta que la palabra «mujer» ni siquiera sale en la Constitución, y Ruth, con una calma de acero, le responde: «Tampoco aparece la palabra libertad, su señoría». Ella no pide que los jueces cambien la sociedad; les pide que dejen de usar la ley para frenar un cambio que ya ocurrió afuera. Ruth argumenta que proteger leyes basadas en estereotipos (donde el hombre provee y la mujer cuida) no es justicia, es discriminación, y que el derecho debe evolucionar con la gente.






